Al final ayer, entre pitos y flautas, nos acostamos a la 1:00 de la mañana, aunque de día. Teníamos la intención de levantarnos hoy a las 7:00 h, pero un fallo en por mi parte en la programación de la alarma (dejé el iPhone en silencio) hizo que despertara a las 8:50 h de casualidad, ya que Pucho y Malonis todavía dormían como ceporros. ¡A las 9:00 h cerraban el desayuno! Después de este buen comienzo, sobre las 10:30 h nos pusimos en ruta con un retraso de 2:30 h sobre el horario previsto por la organización. Cogimos rumbo a Finlandia y fuimos a realizar una visita a Santa Claus, que vive en Napapiiri, frontera del círculo polar (66º 33’ 07’’ N). Nos dijo que si os portáis bien, os llevará muchos regalos las próximas Navidades. Poco más y nos recibe en bañador porque estábamos a 34 ºC . Algún tramo, del calor que hacía, tuvimos que ir sin la cazadora.
Después de despedirnos de Santa Claus, continuamos la ruta, haciendo una parada para comer al lado de un Lago de los miles que tiene Finlandia. Todavía no sabemos muy bien si comimos nosotros o nos comieron los mosquitos, porque fue un acoso y derribo por su parte. Suerte que esa mañana, de casualidad, habíamos comprado un repelente (mira que me avisó Paloma sobre el tema) que alivió un poco la tortura.



Lo que está claro en este viaje es que Malonis está teniendo unos problemillas con los protectores oculares (en Alemania había donado unas gafas de sol); en esta ocasión le cayó el casco y rompió un poco la pantalla, y más tarde en una gasolinera le volvió a caer y la rompió del todo. Hubo que amarrarla con cinta Americana.
Lo que está claro en este viaje es que Malonis está teniendo unos problemillas con los protectores oculares (en Alemania había donado unas gafas de sol); en esta ocasión le cayó el casco y rompió un poco la pantalla, y más tarde en una gasolinera le volvió a caer y la rompió del todo. Hubo que amarrarla con cinta Americana.
Al finalizar la comida, no sabíamos que nos esperaba la ruta más increíble y sólo por la cual ya habría merecido la pena realizar este viaje. Por fin carreteras con curvas, más o menos bien asfaltadas, y unos paisajes de película entre bosques, lagos y montañas. En total fueron 541 km que a los tres nos pasaron volando. A medida que nos íbamos acercando al destino, y sobre todo en la zona de Noruega, cuando empezaron las montañas, la cosa se fue enfriando. Después de un túnel de 3 km en el que la temperatura bajó 4 ºC de golpe, llegando a 6 ºC , y pese a que quedaban sólo 100 km para el destino, tuvimos que parar para abrigarnos (ya pensábamos que toda la ropa que venimos cargando desde Lugo no valdría para nada). Nos pusimos más capas que una cebolla: mallas, camisetas y calcetines térmicos, forros polares, guantes de frío extremo, etc. De paso, Malonis engrasó la cadena de su moto. ¡Ya se sabe que las motos que no tienen cardan tienen "bastante" mantenimiento!

Ya estábamos listos para finalizar la aventura. El paisaje y la carretera final fueron increíbles, pegados al mar por zonas de acantilados y con unos cuantos renos por los alrededores (durante toda la etapa fueron nuestros compañeros).
Para llegar a nuestro destino, que se encuentra en una isla "Mageroya", tuvimos que cruzar un tunel de casi 7 km que va por debajo del mar y que tiene una pendiente del 9%. ¡Hay que cruzarlo para creerlo! Parece que te vas a las entrañas de la tierra y por cruzarlo te pegan una buena clavada. Una vez en la plataforma cabonorte, llegamos al pueblo de "Honningsvag", sobre las 23:00 h, y buscamos sitio para dormir, el "Hotel View" en el alto del pueblo. El señor que nos atendió, viendo nuestras caras, cuando le preguntamos por un sitio para cenar algo nos dijo que iba a estar todo cerrado, pero que nos podía preparar él en la cocina del hotel un pescadito. ¡Nos supo a gloria! Una vez finalizada la cena, todavía nos quedaba conquistar el primer gran objetivo de este viaje: Nordkapp y su sol de medianoche. Sólo quedaban 30 km por una carretera espectacular, pero con mucho viento y frío. A las 0:30 h, Pucho y yo llegamos a Nordkapp (71º 10’ 16’’ N 25º 47’ 03’’ E); Malonis había salido un poco antes pero se perdió. Nos sacamos las fotos de rigor y estuvimos admirando las espectaculares vistas, eso sí, con el casco casi todo el rato puesto porque no había quien parase: 3 ºC y un viento que cortaba.
Estuvimos en las instalaciones hasta la 1:15 h y luego regresamos al hotel en "Honningsvag" con bastante suspense porque Malonis estaba con el depósito casi vacío. Finalmente llegamos al hotel sin mayores problemas y me puse a escribir este diario, completamente de día a las 2:30 h de la mañana, con unas vistas del Mar Blanco. En total han sido 5239 km .
P. D. 1. Ha sido una pena que Uli y Mazoi no nos pudiesen acompañar en este viaje, un abrazo para los dos de los tres.
P. D. 2. Hoy Jorgito cumple 3 meses. ¡"Felicidades" hombretón! Isa me envió una foto y está muy cambiado (no lo voy a conocer a la vuelta). Un beso para los dos y ya vuelvo pronto.
¡Enhorabuena! Ya habéis llegado a Cabo Norte. Ahora toca bajar por Noruega disfrutando como juveniles. El Presidente ya puede estar tranquilo y orgulloso después de ver esa instantánea que le habéis proporcionado. 1 aperta.
ResponderEliminarNoraboa!!
ResponderEliminarEn Noruega ides flipar coas paisaxes (e cos prezos:-(
Saúdos
jose (irmán de David)
holaaaa,muchas d vuestras fotos me resultan familiares,x cierto,la foto d los 3 en la puerta d la plataforma d cabo norte esta muy bien,se nota q la fotografa era buena jajaja
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