viernes, 24 de junio de 2011

Día 20, jueves 23 de junio

Hola a todos. El día de la noche de San Juan ha finalizado nuestro periplo por Europa, tras 20 intensos días. Como ha sido costumbre durante este viaje, hoy, para no ser menos y teniendo en cuenta la hora a la que nos acostamos ayer, no hemos madrugado mucho. Eran cerca de las 9 cuando sonó el despertador en la habitación del Astoria (hotel con temática de cine). A las 9:30 h ya estábamos en ruta con una primera parada para desayunar y repostar. ¡Qué barato parece todo en España después de las sacudidas que nos han dado!

Con depósitos y estómagos llenos, emprendimos la ruta de retorno a casa, pero esta vez todo por el norte en vez de ir por Burgos. Habíamos pensado en llegar durante la mañana hasta el pueblo de Otur, a unos 480 km de San Sebastián, para darnos el último homenaje gastronómico en el restaurante Casa Consuelo. A mitad de camino, y viendo que íbamos bien de tiempo, llamamos para reservar mesa sobre las 3 de la tarde (en el resto de Europa a estas horas sería impensable). La verdad es que la autovía del norte A-8 está muy chula, bordea el mar durante bastantes kilómetros y tiene muchas curvas, no haciéndose demasiado monótona. La pena es que todavía tengan algunos tramos en Asturias sin finalizar, lo que te hace bajar bastante la media.

A las 3 en punto llegamos al restaurante, donde degustamos unas "Verdinas" y "Fabada Asturiana" para comenzar; después, Pucho y Malonis tomaron unos "solomillos al foe", mientras que yo me decanté por un entrecote. ¡Estaba todo delicioso!


Por la tarde, a eso de las 4:30 h, Malonis y yo emprendimos los últimos 130 km de nuestro viaje, mientras que Pucho se acercó en un momento a Benquerencia a ver a sus padres y una obra que están haciendo en la casa que tienen allí. Habíamos quedado los 3 en Lugo en la cervecería Bríos para sacar la foto oficial de llegada y tomar un cafelito. Allí nos esperaban Uli, que vino con Salva, y Bruno, acercándose también un momento el Presi (Joly). Al llegar, tomamos los cafés rapiditos, contamos alguna anécdota del viaje y nos hicimos la foto. Después de ese momento cada uno tomó rumbo hacia su casa para ver a sus familias.


A mí me estaban esperando Isabel y Jorgito, al que casi no conozco de lo cambiado que está; ha crecido mucho y se ríe un montón. Posteriormente, entrega de los regalos pertinentes, llamadas a todo quisqui, cañitas con mi hermano Tor, cuñada María y sobrinos Manuel y Carmen (estos últimos tomaron agua porque son pequeñitos), y, por último, después de dar un paseo con Isa y Jorgito, para casa a descansar. Como podéis comprobar el día de hoy ha sido tranquilo.

Bueno antes de despedirme de todos, me gustaría agradecer y por este orden:
  1. A Uli, que pese a no haber venido al viaje con las ganas que tenía, nos ayudó desde aquí con este blog, realizando labores de montaje y alguna que otra corrección ortográfica de los mails.
  2. A nuestras familias, por habernos permitido realizar este viaje.
  3. A todos los que habéis seguido nuestras peripecias a través del blog; casi hemos llegado durante estos 20 días a las 4000 entradas, cosa impensable cuando nos planteamos hacerlo.
Sin lugar a dudas, creo que el título del blog ha sido el más acertado, "El viaje de nuestras vidas"; aunque espero hacer alguno mejor me cuesta creer que pueda conseguirlo. De todas formas, ya estoy pensando en el siguiente gran viaje, que espero sea dentro de 2 o 3 años a Nueva Zelanda, esa vez con Isa.

En los próximos días colgaremos un resumen del viaje, con los datos, etapas, recomendaciones, presupuesto, temas varios, etc., por si le sirve de ayuda a cualquier persona interesada en hacerlo.

Ahora sí que me despido. Así ha sido y así se lo hemos contado. Un abrazo muy fuerte a todos de Malonis, Pucho y Kitos. Hasta siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario