miércoles, 22 de junio de 2011

Día 18, martes 21 de junio

Hola a todos. El despertar de cada uno en el día de hoy ha sido diferente en función del grado de resaquilla. En mi caso tengo que reconocer que he tenido comienzos de día mejores. No hemos madrugado mucho, porque íbamos a hacer por el centro de Múnich unas compras de última hora, y la tienda a la que teníamos que ir abría a las 11 de la mañana (ya tengo el regalo de Isa, ¡qué alivio!). Además, a Pucho se le ocurrió, mientras esperaba a que Malonis y yo termináramos las compras, ponerse a cambiarle el tornillo a la pantalla de su moto. Craso error, tiene más partes que un mueble de Ikea y encima nos es nada fácil de montar. Entre pitos y flautas no salimos de Múnich hasta las 13:30 h, con un retraso considerable con respecto a la planificación realizada el día anterior.

Una vez en ruta, durante la etapa de hoy pasamos por cinco países diferentes: Alemania, Austria, Liechtenstein, Suiza e Italia, ahí es nada, aunque en alguno de ellos no pusimos pie a tierra (bueno, miento, en un ceda el paso en Suiza, después de cruzar el Rin que hace frontera con Austria, puse un pie). La parada para comer fue en Austria, que pasamos testimonialmente; previamente paramos a coger los tickets para las autovías de Austria y Suiza. En este último país te obligan a cogerlo por un año aunque estés sólo un día.

El paisaje en Suiza por la autopista A13 (si se le puede llamar a esto autopista, ya que más de la mitad del camino es de un solo carril) fue lo mejor de la etapa; parece que está pintado y además la carretera son todo curvas con túneles y puentes. Hay un tramo de bajada de 20 km después de S. Bernardino con un 8% de pendiente y varias curvas de herradura, aunque con el estado actual de los neumáticos eran difíciles de trazar.

Finalmente, debido al retraso matutino, no fuimos capaces de llegar a Mónaco y paramos en la ciudad italiana de Pavia, en la región de Lombardía, que está  a 35 km de Milán. Es una ciudad con un casco antiguo muy bonito, de unos 75.000 habitantes, universitaria y con mucho ambiente en la calle. En el hotel que nos hospedamos, llamado Aurora, la chica de recepción nos recomendó un restaurante típico italiano, que estaba muy cerca de la plaza del Duomo (Catedral), llamado "Osteria della Madonna"; acertó de pleno, estaba todo riquísimo.


Ah, me olvidaba, la ley de Murphie. Me compro el traje de aguas y empieza a hacer un calor de muerte; salimos de Múnich con 26 °C y el resto del camino fuimos por encima de 30 °C, llegando en un túnel de Austria de 6,5 km de longitud a 35,5 ºC y, para colmo, a una velocidad de 50 km/h y detrás de un camión. ¡Salimos como pollos asados!

Esto ha sido todo por hoy. Antes de irnos a la cama vamos a tomar un mojito en una terrazita que está a tope. Saludos.

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