Hola a todos. Hoy hemos descansado bastante bien y no hemos madrugado demasiado. Además, Pucho y yo tuvimos que esperar sobre una hora a que Malonis encontrara una lavandería, tiempo que aprovechamos para dar una vuelta por el centro de la ciudad: ayuntamiento, catedral, etc., que estaban a tope. Luego Malonis nos llamó y nos acercamos a su encuentro, en el lugar donde habíamos dejado las "burras", que ayer se quedaron en la calle.
De vuelta al hotel pasamos por un concesionario de motos de BMW. ¡Menuda tienda, daban ganas de comprarlo todo! Por fin me compré un nuevo traje de aguas (¡se acabó el sufrimiento!) y Pucho compro unos tornillos que le faltaban "a la moto". Cuando llegamos al hotel nos pusimos nuestras mejores galas y salimos pitando dispuestos a hacer las últimas compras (con poco tiempo, porque aquí cierran a las 8 clavadas); al final no compramos nada. A partir de esta hora comenzó la ronda de cervecerías: Spaten, Franziskaner, acabando en la espectacular Hofbräuhaus, donde cenamos. En esta cervecería se venden diariamente 18.000 litros de cerveza y los más míticos del lugar tienen su propia jarra de cerveza que guardan en unas estanterías con candado.
Después de cenar tomamos algo más en otro local y para el hotel a dormir. Esto ha sido todo por hoy, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario