Después de comer nos despedimos de Volker, que se iba a Karlsruhe a ver a su familia. Os envía un saludo muy fuerte a toda la gente de España y espera hacernos pronto una visita, aunque está un poco liado porque va a tener otra niña.
Posteriormente emprendimos la ruta hacia Stuttgart, ciudad donde están las fábricas de Porche y Mercedes, a sólo 50 km de Heilbronn. Al llegar nos dirigimos al museo de la Mercedes, que se encuentra a las afueras de la ciudad, junto a un estadio que lleva su nombre y unas instalaciones deportivas enormes. El museo es espectacular, tanto el edifico en sí como lo que hay en el interior, haciendo un recorrido desde los inicios del automóvil a finales del siglo XIX hasta la actualidad, viéndose coches utilitarios, de carreras, de transporte, de “celebrities” (está el Papa Móvil), coches utilizados en películas, etc. En resumidas cuentas, a cualquier persona que le gusten los coches y a los que no, si tienen la oportunidad, deberían verlo; eso sí, es agotador.
La anécdota de la tarde, como no, la protagonizó Malonis. Mientras me esperaban él y Pucho en el parking del museo le entró otro "microsueño" y se tumbó al lado de la moto. A los pocos segundos apareció corriendo personal de seguridad de las instalaciones por si le había pasado algo (lo habían visto por las cámaras de seguridad).
| Lugar donde "tiran" la cerveza. |
Esto ha sido todo por hoy, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario